Aventura e historia combinadas en la Ruta Bética Romana, es un combo que los turistas ávidos de viajes emocionantes no puede dejar pasar. La Ruta atraviesa doce ciudades de las provincias de Sevilla, Córdoba y Cádiz. Discurre por la provincia más meridional de la Hispania Romana y abarca territorios por los que pasaba la antigua Vía Augusta.

La Ruta Bética Romana transcurre por Sevilla, Córdoba y Cádiz
La Bética fue territorio del Imperio Romano desde el siglo III a. C. hasta el siglo V, período en el cual su valor estaba dado por su producción minera, oleícola y cerealista. Los habitantes se caracterizaban por el alto grado en que se amoldaron a las costumbres y cultura románica. Por ello es que la provincia alcanzó un alto poder imperial de la mano de Trajano y Adriano, ambos nacidos en Itálica, y nombrados emperadores héticos a fines del siglo I y durante el II.
La Vía Augusta fue utilizada como camino principal y el gran eje geográfico de la región andaluza es el Valle del Guadalquivir. En la antigüedad, el río Betis y la Vía Augusta vertebraban las comunicaciones de la provincia Bética. En la actualidad, tomar la ruta Bética-romana lleva por poblados romanos, como Itálica, fundada por Escipión el africano; o por pueblos como Carmona, Marchena, Écija y Osuna, cercanos a Sevilla.
La ruta Bética-Romana son 690 kilómetros que se centran en el valle del río Guadalquivir y la campiña sevillana. Recorrerla lleva entre tres y cuatro días, como mínimo. El viaje lleva desde Itálica, pasando por Carmona y conociendo poblaciones de la campiña, luego gira hacia el sur y llega, tras pasar por Jerez de la Frontera, a Cádiz. Desde aquí comienza una excursión que lleva al viajero a Bolonia/Tarifa, cerca del estrecho de Gibraltar.
La época ideal para disfrutar la Ruta Bética-Romana es en primavera o a principios de verano (de marzo a junio) y en otoño (septiembre y octubre). Por la costa se puede viajar también durante los meses de julio y agosto. Por el hospedaje no hay que preocuparse demasiado ya que hay gran variedad de hoteles y pensiones a lo largo del recorrido. También se pueden alquilar apartamentos o utilizar campings.
Es imperdible en el camino detenerse en los Parques Naturales de las Sierras Subbéticas y de la Bahía de Cádiz. En el primero se pueden encontrar en un terreno de 31.568 hectáreas paisajes de rocas de cal cubiertas de vegetación mediterránea y ocho pintorescos pueblos. En el segundo, el paisaje ofrece dunas, marismas, salinas, caños y playas. Todo lo que hagas en la Ruta, hará de esta aventura un viaje a repetir.
Imágenes Mari Carmen Rojas y Pablo Jimenez en Flickr