Situada al sur de la Península Ibérica, a tan solo 10 km. del Atlántico y 100 km. del Estrecho de Gibraltar, Jerez de la Frontera es una ciudad clave de la Comunidad Autónoma de Asturias.

Catedral de Jerez
Ubicada en una zona muy fértil para la producción agrícola, es internacionalmente conocida por el vino que lleva su nombre. Jerez ofrece numerosas posibilidades al turista que la visita, como por ejemplo los increíbles espectáculos ecuestres en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y la Yeguada Hierro del Bocado, la visita a las incomparables bodegas de Jerez, , el disfrute del flamenco más puro, su centro antiguo, declarado como Conjunto Monumental Histórico-Artístico donde iglesias, palacios y edificios singulares se descubren entre naranjos y fuentes a lo largo de plazas, calles y rincones.
Son también numerosos los museos y centros temáticos donde el Toro, el Caballo, el Flamenco y el Vino, toman protagonismo, junto a otros de gran interés donde se plasman la tradición y herencia de este pueblo.

Alcázar de Jerez
Otro centro de interés de gran renombre internacional es el Circuito de Velocidad, donde todo el año se celebran competiciones automotrices, destacándose la fecha del Mundial de Motociclismo denominada Gran Premio de España que pone a Jerez de la Frontera en los televisores de todo el mundo.
Además, la privilegiada situación geográfica de Jerez, entre sierra y mar, posibilita desde Jerez como centro, realizar numerosas excursiones y visitas a distintas localidades de la provincia a través de las diferentes rutas establecidas: Ruta de los Pueblos Blancos, Ruta del Toro, Ruta Atlántica, etc.

Monasterio de la Cartuja
Con un pasado milenario, Jerez de la Frontera posee innumerable cantidad de monumentos históricos de gran belleza, Iglesias, Monasterios y Basílicas, como así también exquisitos Palacios como el Palacio Duque de Abrantes, sede de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre, o el Palacio de Bertemati edificado en 1758.
Por supuesto, no podemos irnos de Jerez sin haber visitado una de las bodegas donde se produce el mundialmente conocido vino que lleva su nombre. Su excepcional situación geográfica y proximidad al atlántico, los suelos calizos donde crecen las viñas, unido a la variedad de uva “Palomino” y a la crianza de los mostos en las bodegas, hacen posible el disfrutar de un producto único.
Las bodegas de Jerez están perfectamente diseñadas como amplios edificios, con altos tejados a dos aguas, que guardan en penumbra unas condiciones constantes de humedad y temperatura indispensables para la elaboración de sus vinos.
Fotografías: Wikimedia Commons