Al parecer el turismo enológico o mas conocido llamado rutas del vino en los últimos tiempos se ha puesto muy de moda, la temática es bien sabida te llevan a una región de plantaciones de vides para ir probando o supuestamente degustando los diferentes sabores de vinos.

Jerez, vinos, Brandys y arquitectura.
Claro que si no eres conocedor, y de catador tienes aun menos experiencia, el resultado de unas vacaciones o una escapada se queda solamente en el lindo paisaje que viste y el flor de mareo que adquiriste.
Esto mismo me ocurrió cuando, le deje a mi pareja el libre albedrÃo de elegir y planificar nuestra escapada de fin de semana, ella no tuvo la mejor idea que contratar un pack turÃstico vitivinÃcolas en la región de Jerez.
Algo que aprendÃ, de todo esto es que el nombre de estas tierras se debe a la famosas bebida del mismo nombre, por lo cual aquà además de conocer de vinos también aprendes algo sobre el Brandy.

Una tradicion de la ciudad muy particular
El recorrido fue bastante largo durante el primer dÃa, de paisajes poco y nada ya que nos montaban a una mini bus y de allà a recorrer diferentes bodegas, por lo cual mas que fotografÃas de las maravillas de la naturaleza obtuve unas cuantas de plantas de uva, bodegas, toneles y por su puesto las infaltables botellas.
Algo que me quedo grabado a pesar de todas las copas etÃlicas de degustación, es que las zonas que se producen vinos y brandys con denominación de origen eran las de Jerez – Xerés- Sherry, Mansanilla de Sanlúcar de Barrameda, Vinagre de Jerez.
Si bien no tengo muy claro de que se trata, lo que imagino es que sea cual fuere la bebida que se produce en Jerez es de buena calidad.
Pero todo tiene su lado amable, al menos podrÃa decirse, ya que más allá de recorrer unas cuantas bodegas consideradas reliquias arquitectónicas de la región, ya que datan de varios siglos, comprar unas cuantas botellitas de jerez como recuerdo para la familia.
Lo mejor, fue la visita al spa en donde recién ahà le encontré sentido a la vid y sus derivados, ya que pude tener el placer de sumergirme en unos cuantos tratamientos terapéuticos y cosméticos a base de vino que lograron rejuvenecerme y dejarme como nuevo.
Tras de ello nada mejor y saludable que sentarnos en algún tÃpico restaurante y aprovechar para degustar, realmente, las delicias de la gastronomÃa local, claro que nada de vino ni brandy por el contrario, solo agua mineral.
Fotografias xavier farjas para Flickr
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