Otra mirada de Pamplona, de afuera hacia adentro

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Despleguemos la brújula y animemosnos a recorrer la capital de Navarra desde sus periferias. Al norte, sur, este y oeste de la histórica Pamplona las sorpresas se multiplican y nos invitan a vivir la ciudad cambiando el recorrido habitual.La propuesta es desestructurar los sentidos y dejarnos llevar por los encantos del contorno.

El castillo de Olite, en las inmediaciones de Pamplona

Empezaremos por el norte. El Pirineo navarro nos invita a recorrer poblados de callecitas finas y enredadas que nos sumergen en pleno Medioevo. Como si fuese un cuadro, se despliegan detrás algunos de los panoramas más agraciados de toda la provincia.

En el Pirineo occidental, estamos invitados a respirar profundo y disfrutar de significativas áreas verdes, como el Parque Natural de Bertiz. Al oeste justo con el ocaso se encuentra un territorio de gran perfección nativa. La invitación es visitar el Parque Natural de Urbasa y Anrdía.

Para continuar con el recorrido sugerimos andar 45 km desde Pamplona, para llegar a una auténtica villa medieval. En “ Olite”, se localiza el Parador Príncipe de Viana yuxtapuesto a un palacio-castillo del siglo XV. La antigua edificación, continua intacta camuflada entre las rugosidades del la geografía cordillerana.Desde el parador se recalcan sus torres y pilastras como si estuviesen dibujadas sobre el paisaje. Este monumento fue declarado de interés nacional.

Para no olvidar, contamos también con el valle de Baztan, custodiado por las montañas y engrandecido por pueblitos pintorescos que se trenzan entre las serranías. Esta es una maravillosa oportunidad para bucear en un universo místico y llegar a la capital del valle Elizondo, punto de partida para llegar a Urdax y Zugarramurdi, villas famosas por sus grutas en donde se dice que se reunían los brujos.

Para cerrar nuestro tour por los puntos cardinales de las afueras de Pamplona en el Pirineo del Este aparece como actor principal el conocido Camino de Santiago, por donde miles de peregrinos transitan a lo largo del año.

Mientras nos dejamos escurrir en la aventura por las inmediaciones de Pamplona. El corazón latente de la capital de Navarra continuara allí, también esperándonos. La ciudad ira a nuestro encuentro con todo su centro urbano cargado de iglesias, monasterios calles y pasadizos de todos los tiempos. Y para que seamos participes activos de su cultura, siempre tendremos la oportunidad de vivir la inigualable fiesta de de San Fermín.

Fotografia: Andy Hay en Flickr

 

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