Los mejores tranvías para turistas

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Cada vez que planificamos un viaje, el transporte público para movernos por nuestro destino es uno de los aspectos que tenemos en cuenta. Sin embargo, hay ciudades donde el tranvía es un símbolo de la ciudad, no un transportes públicos más. En este posta vamos a repasar los tranvías en los que todo turista debe montar siempre que visite su ciudad.

  • Boston: la Green Line empezó a funcionar en 1826, lo que la convierte en la línea más antigua del mundo aunque por aquella época su único pasajero era el ganado. Hoy en día, las personas, o mejor dicho los turistas, son los que viajan en los vagones de la línea verde de Boston.
  • San Francisco: saltamos de la costa este a la oeste, donde el Cable Car se mueve por tracción eléctrica gracias a unos cables insertados… en los raíles. Es el rasgo diferenciador de este tranvía al que todos quieren montar, aunque sea para evitar las empinadas y características cuestas de San Francisco.
  • Rio de Janeiro: aunque no es tan famoso como el teleférico que lleva al Corcovado, el Bondinho de Santa Teresa, también de color amarillo, se presenta como la mejor opción para movernos en transporte público hacia el corazón de la impresionante ciudad brasileña.
  • Lisboa: más tranvías amarillos en la capital portuguesa. Conocido como el amarelo, son de madera y viejos, y la comodidad no es su gran virtud; pero recorrer Baixa, Chiado o subir por Alfama en uno de ellos es una sensación única. El más famoso es el 28, que llega a Belém.
  • Port de Sóller: no podía faltar un tranvía de casa. Nos quedamos con el del Port de Sóller, al norte de Mallorca, un tren de madera marrón y naranja con un recorrido que pasa por el espectacular puerto natural de Sóller en un paisaje completado por palmeras, naranjos y los perfiles de la Serra de Tramuntana al fondo.
  • Estambul: durante años, el tranvía rojo fue uno de los iconos de la ciudad turca, aunque las cinco líneas que todavía se operan tienen sobretodo un gran atractivo turístico. Los revisores visten de época, y también se han ambientado los sitios por donde pasa, de ahí el sobrenombre de tranvía nostálgico. Lo mejor, su bajo coste.
  • Zúrich: acabamos con el más diferente de todos, el tranvía gastronómico de Zúrich. Una buena opción para recorrer la ciudad suiza mientras descubrimos la tradición de la cocina helvética disfrutando de una fondue de queso.

Más información: Canalviajes

Foto: Derek Yu