Cuando se piensa en Brasil, lo primero que se viene a la cabeza son playas, garotas, caipiriñas y samba. Pero además se trata de un paÃs donde se mezclan un sinnúmero de culturas gracias a inmigrantes venidos de todo el mundo. Asà en pleno Sao Paulo, capital del paÃs, se puede encontrar un autentico barrio japonés como sacado de Asia.

Liberade no es sólo un lugar donde se come sushi en vez de la famosa frijoleada o donde abundan las pelÃculas de anime. La zona cuenta con un autentico espÃritu japonés que se puede ver en la arquitectura, decoración, los bonsáis que adornan cada jardÃn del lugar, y por supuesto, una gran variedad de mercados que ofrecen productos tÃpicos del paÃs asiático.
La ciudad de Sao Paolo alberga la mayor colonia de japoneses fuera de su paÃs. Ellos supieron mantener sus tradiciones lejos de casa, a la vez que integraron un poco la muy famosa alegrÃa del brasilero, lo que se puede ver en propia versión del carnaval que año a año se celebra en sus calles.
Ubicado en plena ciudad, es posible llegar a Liberade en buses del transporte público o en tren subterráneo (estación Liberdade, lÃnea azul.) Una vez allÃ, las posibilidades son inmensas. Desde recorrer sus calles en busca de artÃculos originales venidos directamente del paÃs del sake, a saborear las maravillas de la cocina local.
A la hora de comer, el barrio ofrece a sus visitantes y también a los locales, varias opciones de comida auténticamente japonesa. Si bien la mayorÃa de los establecimientos se concentra en el ya internacional sushi y las sopas y carnes de la cultura nipona, es posible encontrarse con varios restaurantes pertenecientes a otras cocinas asiáticas, especialmente China.

Para un postre novedoso, los tradicionales helados que se sirven en Liberade no pueden dejarse pasar. Con sabores que van desde el melón y la sandÃa, a otros realmente extraños como las judÃas.
Los fines de semana son el mejor momento para dejarse caer en Liberade, ya que se puede visitar la Feirinha de Liberade, una feria de artesanÃas y productos tradicionales fabricados por los propios habitantes del barrio. Alrededor de ella se emplazan varios puestos de comida ambulantes, en donde de forma rápida es posible deleitarse con pequeños manjares nipones. La feria permanece abierta entre las diez de la mañana y las siete de la tarde.
Durante la última década, el barrio dejó de ser meramente un refugio para los habitantes del Japón en tierras paulistas, ya que allà han llegado inmigrantes de China y Corea, dándole más un aspecto de pequeña Asia en un paÃs donde la mezcla de razas dio lugar a la creación de tradiciones y culturas únicas, atrayendo turistas de todo el mundo.
Fuente: Blog de Sao Paulo
Sin comentarios »
|
|
|
|