El turismo religioso es muy fuerte en España y eso puede notarse en la gran cantidad de imponentes catedrales e iglesias así como también es muy importante el movimiento de gente que se registra en las peregrinaciones por el Camino de Santiago. Es por eso, que hoy en Anotaciones Viajeras queremos contarte sobre una propuesta muy interesante que afecta a este ámbito del turismo.

Los feligreses que lleguen a Madrid para disfrutar de una hermosa estadía en la ciudad capital tendrán la oportunidad de hacer una visita en un pequeño sitio ubicado a orillas del río Jarama: Titulcia.
Posiblemente hayas oído hablar muy poco (o nada) acerca de esta localidad madrileña que se encuentra a tan sólo 35 kilómetros de la capital y cuya extensión no alcanza los 10 kilómetros cuadrados.
Sin embargo, pese a ser un territorio de pequeñísima superficie, alberga un lugar que merece la atención de los viajeros y sobre todo de los devotos cristianos que buscan encontrarse con un sitio diferente pero muy especial.
Se trata de la “Cueva de la Luna”, un sitio de Interés Turístico que fue descubierto en 1952 y cuyo origen guarda diferentes hipótesis que la hacen aún más atractiva. De esto hablaremos más adelante puesto que antes debemos abrir un paréntesis y comentarte que no la hallarás tan fácilmente como parece.

Es que para acceder a ella debes pasar por el interior de un restaurante y aunque no es necesario consumir allí, deberás pedirle al dueño permiso para ingresar y admirarla. Sin lugar a dudas, vale la pena estar en la cueva y admirar su extraña y oculta construcción en forma de bóveda cuadrada que los estudiosos han atribuido a una relación con el Cosmos.
Justamente la primera hipótesis que vive en torno a ella tiene que ver con la construcción pues muchos dicen que su estilo está relacionado con la aparición de la “Santa Cruz” frente al Cardenal Cisneros durante la preparación de la conquista del Orán.
Para los creyentes ésta es una reliquia que servía para convertir a los pueblos paganos en cristianos por lo que es de suma importancia para el pueblo católico. Por otra parte, la otra conjetura que se plantea es que los templarios tuvieron que ver con la existencia de la cueva pues se hallaron inscripciones de cruces paté en las paredes de la misma.
Sin lugar a dudas, la “Cueva de la Luna” es un lugar exótico y de alto interés religioso y arqueológico. Así, es una visita ideal para los feligreses que desean disfrutar de un lugar único y con muchas historias para contar.
Sin comentarios »
|
|
|
|