En el costado noroeste de la isla de Tenerife, España, se emplaza desde el siglo XV una interesante ciudad que mezcla su atractivo entre una historia y una tradicional forma de vida, enmarcada en un hermoso paisaje con encantos naturales.

El templo más tradicional de Icod de los Vinos
Se trata de Icod de los vinos, un lugar para descubrir, que va desde el Teide y sus bosques y desciende hasta las costas de arena negra y mar.
Una buena manera de empezar a conocer este lugar, es caminar por las calles de su Casco Histórico, que fue declarado Bien de Interés Cultural en noviembre de 2002. Su patrimonio artÃstico, cultural y social comenzó a edificar, en el siglo XV, lo que hoy se ha convertido en un atractivo turÃstico.
Comencemos por la increÃble Iglesia Matriz de San Marcos. Al igual que el casco en su conjunto, este edificio de tradicional estilo, fue declarado Bien de Interés Cultural. A penas uno entra no puede dejar de maravillarse con el altar de la Capilla Mayor, de apariencia dorada y cromada, con adornos tÃpicos del barroco tallados en su extensión.
Con el correr del tiempo se ha convertido en una de las expresiones de dicho estilo, mejor conservada a lo largo y lo ancho de la isla. Otro atractivo que posee el templo, es la Cruz de Plata, una obra de dos metros hecha en filigrana y realizada en 1665, en la Habana.
La iglesia está ubicada en la Plaza Lorenzo Cáceres, otro sitio de particular atractivo. Además de preceder a dicha iglesia, cuenta con un monumento del general José Antonio Páez. La plaza, que en sus comienzos fue tan solo una pequeña plazoleta, es hoy un punto de encuentro para festividades a lo largo del año, para manifestaciones populares y para los turistas que llegan de toda España.

El sÃmbolo de la ciudad
Dejando de lado la historia de Icod de los vinos, y adentrándonos en su paraÃso natural, vale destacar al célebre Drago Milenario, un ejemplar maravilloso de la especie Dracaena Draco. SÃmbolo de la ciudad –y hasta de la bandera de armas de Icod-, fue declarado Monumento Nacional en 1917, y a su alrededor se ha formado un parque natural donde el turista puede conocer ejemplares de flora natural de la isla.
Otro atractivo natural de Icod de los Vinos, es el tubo volcánico más grande que se conozca hasta la actualidad. Conocido como Cueva de los Vientos, y ubicado en el Barrio de los Piquetes, tiene 37 kilómetros de longitud, y una maravillosa combinación de colores y formas en su interior.
Entre las montañas y el mar, Icod de los Vinos recibe a sus visitantes con historias para contar y lugares maravillosos para descubrir. Si vas a Tenerife, esta ciudad es un destino ideal para distenderse y disfrutar de su historia en pleno paraÃso.
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