Cuando escuchamos, durante nuestros recientes vuelos Pisa, hablar de la ciudad de Pisa, lógicamente nuestra imaginación nos traslada a esa torre tan particular que parece caerse a un costado pero que, sin embargo, sigue firme e imponente para recibir a los miles de turistas que se acercan para admirar tal belleza y extravagancia arquitectónica.

Pero antes de hablar de esta bellísima edificación vamos a situarnos geográficamente en esta ciudad. Ubicada en la Región de Toscana, en Italia, y a orillas del precioso río Arno, se encuentra esta metrópoli de aproximadamente 100 mil habitantes que se conoce mundialmente por ser uno de los lugares del país que más turistas recibe.
Y eso tiene que ver con esta torre de la que hablábamos al principio. La famosa y siempre tan encantadora “Torre de Pisa”. Es que esta construcción de más de 55 metros de alto es el atractivo característico del lugar y tanto su magnitud como su historia son realmente interesantes para apreciar.
Es para resaltar, en primer lugar, que con un peso de, por lo menos, 15 mil toneladas y con un total de 294 escalones para llegar a lo más alto, esta torre ha sido declarada por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad en el año 1987.
Su construcción tiene fecha en el año 1170 y el primer arquitecto encargado de darle vida a este proyecto fue Bonanno Pisano. Sin embargo, no todo fue fácil puesto que poco tiempo después de haberse comenzado la obra, hubo que detenerse al llegar al primer piso pues los cimientos estaban defectuosos lo que provocaba que la construcción se inclinara.

Fue recién en el siglo XIV cuando la construcción se dio por finalizada aunque, como se puede observar actualmente, la inclinación llegó para quedarse y hoy en día, tiene un movimiento de cinco metro sobre el eje de la base. Pese a esto, la torre es continuamente remodelada e, incluso, permaneció 12 años cerrada al público (entre 1990 y 2002).
Es también para disfrutar el entorno en el que se encuentra emplazada esta belleza arquitectónica. Así, el Campo de los Milagros (“Campo dei Miracoli”), el baptisterio y la Catedral (“Duomo”) conforman un conjunto muy singular que merece ser aprovechado durante la estadía en Pisa.
De esta manera, podemos no sólo disfrutar de uno de los emblemas de la ciudad y del país sino que, además, tendremos la posibilidad de observar otras obras constructivas de gran categoría y, por qué no, dar una vuelta por los espectaculares jardines que conforman la Plaza de los Milagros desde donde podremos acceder a diferentes monumentos y edificios también muy bellos.
Fotos: PictFactory y Gaspa en <a href="http://www.flickr.com/”>Flickr
2 Comentarios »
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17 marzo 2010 at 12:50
La verdad es que pensar que lleva así tantísimos años sin caerse, se te ponen los pelos de punta!! Tengo unas ganas enormes de poder ir.
Un saludo
18 marzo 2010 at 20:48
MC:
Cierto, no lo había visto de esa manera… Sin embrgo si han podido determinar que con el paso de los años se inclina cada vez más. ¿Caerá un día?