Bomarzo es un parque encantado que ha sabido albergar leyendas y mitos, así como decenas de esculturas mitológicas que han llegado a nuestros días desde el siglo XVI, cuando los misterios y leyendas románticas invadían las obras de varias generaciones de artistas y estudiosos de todo el mundo.

Para visitar el parque, tendremos que disponer de una jornada completa y para eso es recomendable instalarse en uno de los hoteles en Roma, que recomendamos visitar durante el otoño pues es la época del año más propicia para contemplar los colores de la naturaleza que rodean y protegen las obras de piedra.
Si nuestro viaje inicia en Roma, al cabo de 68 kilómetros con rumbo hacia el norte hasta llegar a Viterbo y luego continuar hacia el nordeste por la carretera S 204, estaremos adentrándonos en el territorio que ha sido poblado de fantasías, con figuras como dragones, esfinges gigantes y un silencio reparador que invita a dejarse llevar.
Para tranquilidad de los visitantes, existen circuitos marcados, donde lo primero qu eencontramos al iniciar el recorrido son las “esfinges”, mujeres de cuerpos felinos similares a las que habital la historia de Egipto. Hacia la derecha hacen su aparición rostros de dioses y seres míticos, acompañados por la “Triple Hécate”.
Muy cerca de allí “la lucha de los gigantes”, es una representación increíble de los colosos Hércules y Caco; y un poco más allá, Pegaso, el caballo alado del que tanto hemos oído hablar en las historias míticas.

Otras estatuas que merece la pena visitar son las de Neptuno, Ceres y la “ninfa durmiente”.
La “Casa inclinada” es otro de los atractivos que, construido sobre una ladera, los niveles y el equilibrio parecen cambiar su rumbo para confusión de los visitantes.
Muy cerca del fin del recorrido, llegamos a “El Templo” una construcción octogonal que posee una cúpula similar a la de Santa María del Fiore y que no es otra cosa que un templete construido como recordatorio a la princesa Farnesio, ideóloga de la construcción del Parque Bomarzo.
En la retirada del parque nos encontramos con el Dragón que vela por el renacer de las estaciones y el Elefante, símbolo de la sabiduría y la eternidad que intenta dejar grabado el mensaje de inmortalidad cuando salimos del parque.
4 Comentarios »
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27 marzo 2009 at 17:55
Qué lugar tan fascinante, ojalá algún día pueda ir. Verlo en las fotos ya impresiona así que estar alli debe ser increíble, seguro que esas estatuas crean una atmósfera inigualable.
17 junio 2009 at 17:03
Si te han impresionado las fotos, no te haces una idea de lo bonito que es este destino cuando lo “pateas”.
Un saludo,
20 agosto 2009 at 14:13
Este otoño quiero ir a Bormarzo, si teneis más indicaciones acerca de como llegar, dónde alojarse..gracias!
12 septiembre 2009 at 23:46
Cristina: Aquí encontrarás algunas experiencias y recomendaciones de otros viajeros: http://www.tripadvisor.es/Tourism-g815535-Bomarzo_Lazio-Vacations.html
En cuanto a los hoteles puedes revisar este buscador de hoteles baratos y hacer tus reservas: http://www.rumbo.es/alojamientos/hoteles/buscadorHoteles.do
Espero te sea de utilidad!